Marketing de guerrilla en el Real Madrid-Barça
Ole, Ole y Ole. Ole en primer lugar a las cabezas pensantes de Remo D6 por esta maravilla que conjuga a la perfección publicidad y fútbol con idoneidad espacio-temporal; ole a Calle 13 por no cansarse de apostar por la publicidad; y ole a este aperitivo de pasillo, gracias al cual todos los merengues pudimos disfrutar anticipadamente de uno de esos momentos que quedan grabados en el fútbol y en la rivalidad Real Madrid-Barça.
Lejos de esto, desde el ámbito puramente profesional de la publicidad, nadie me negara (sea blanco, azulgrana o del Compostela) que estamos ante una perfecta acción de marketing para el canal televisivo: diez tíos con las camisetas del Barça y una pancarta colocados en la salida del metro (parada Santiago Bernabéu para más inri), simulando el pasillo que el equipo catalán hará al madrileño, consiguen que prácticamente todos los medios, deportivos y generalistas, se hagan eco de esta noticia. Eso se llama idoneidad, y sobre todo ingenio.
Y es que gracias a ese ingenio han conseguido darle la vuelta a todo. En primer lugar, consiguieron anticipar ese instante tan esperado para todos y para los medios, como es el pasillo honorífico del Barça. En segundo lugar, consiguieron asociar algo tan aparentemente lejano, como es el fútbol y un canal de ficción de suspense, a través de la vinculación de ‘un momento de tensión y suspense’ como iba a ser el esperado pasillo para los jugadores madridistas, con el género del propio canal. En tercer lugar, por conseguir reducir a la limosna el tan controlado CPI (coste por impacto). Y en cuarto lugar y lo más importante, por conseguir colarse en los avances de todos los informativos, incluso por delante de la actualidad del propio partido, en un día en el deporte eclipsa a las noticias políticas, de economía o de sociedad.
¿Qué coste ha tenido este marketing de guerrilla? ¿Y qué repercusión? La respuesta a estas dos preguntas lo dice todo. Idoneidad, oportunidad, eficacia y sobre todo ingenio.



