Esta célebre cita del filósofo alemán Arthur Schopenhauer (1788-1860) sigue siendo actualmente una gran verdad. Todo cambia: nuestro entorno, las personas, las formas de comunicarse, nosotros mismos.
Si miramos a nuestro alrededor podemos comprobarlo. El viento no sopla como ayer, los tipos de interés siguen subiendo, la televisión no tiene 5 canales si no cientos, podemos relacionarnos con gente que nunca hemos visto en persona.
Y el sector de la comunicación no es una excepción. Los medios se democratizan, y todos podemos aportar información a través de un blog. Las empresas ya no se dirigen de forma unilateral a sus clientes, si no que son los clientes quienes opinan y piden explicaciones. Los consumidores de todo el mundo pueden ponerse en contacto entre sí para comentar la eficacia de un nuevo producto.
Gracias a las nuevas vías de comunicación surgen múltiples posibilidades que siguen reinventándose y mejorando. La única constante es que todo cambia.
Nosotros no somos igual que hace 10 años? ¿cómo seremos mañana?
Actualizado el 8/01/2007